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Mensaje del Prof. Daniel Covarrubias López, Secretario General de la Sección 32 del SNTE en Veracruz
Buenos días amigas y amigos:
Con profundo respeto y orgullo nacional, nos encontramos reunidos en esta Guardia de Honor para rendir homenaje a la memoria de Don Miguel Hidalgo y Costilla, Padre de la Patria, y para conmemorar uno de los episodios más trascendentales de nuestra historia: el inicio de la lucha por la Independencia de México.
Septiembre es, para todos los mexicanos, un mes de identidad, de memoria y de orgullo. Es el mes en el que nuestra Bandera, nuestro Himno Nacional y nuestros simbolos patrios nos convocan a recordar que la libertad y la soberania que hoy disfrutamos son fruto de la lucha y del sacrificio de generaciones enteras.
Hace más de doscientos años, en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, Don
Miguel Hidalgo y Costilla encabezó el llamado que dio inicio al movimiento de Independencia. Su voz convocó a un pueblo que aspiraba a vivir con mayor justicia, dignidad y libertad.
Hoy, a la distancia, podemos comprender que aquel movimiento no fue solamente una lucha militar. Fue también la expresión de un profundo anhelo de transformación social y de la aspiración de construir una nación con identidad y destino propios.
Por ello, al rendir Guardia de Honor ante su memoria, no solamente evocamos al héroe histórico; reconocemos los ideales que representó y que continúan siendo vigentes para nuestra sociedad.
Como integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, y particularmente como miembros de la Sección 32, sabemos que la construcción de una nación libre, justa y democrática tiene en la educación uno de sus pilares fundamentales.
El magisterio mexicano ha sido, a lo largo de nuestra historia, protagonista de las grandes transformaciones del país. Desde las aulas, las maestras y los maestros contribuyen todos los días a formar ciudadanos conscientes de sus derechos y responsabilidades, orgullosos de sus raíces y comprometidos con el futuro de México.
Por eso, rendir homenaje a Miguel Hidalgo también significa reconocer la trascendente responsabilidad que tenemos quienes dedicamos nuestra vida a la educación.
Educar es también un acto de libertad.
Educar es sembrar esperanza.
Educar es formar mujeres y hombres capaces de transformar su realidad.
Ese es uno de los grandes compromisos que asumimos como trabajadores de la educación.
Hoy, nuestra lucha ya no se libra en los campos de batalla. Nuestra responsabilidad está en las escuelas, en las comunidades y en cada espacio donde una maestra o un maestro cumple con su deber.
Nuestra lucha es por una educación pública de calidad, incluyente y humanista; por el reconocimiento y la dignificación de quienes hacen posible la tarea educativa; por mejores condiciones para nuestras comunidades escolares y por un México donde nadie quede excluido de las oportunidades de desarrollo.
Compañeras y compañeros:
Al mirar nuestra Bandera Nacional y recordar a quienes nos dieron patria, debemos preguntarnos qué estamos haciendo hoy para honrar su legado.
La mejor manera de hacerlo es cumplir con nuestra responsabilidad, defender nuestras instituciones, fortalecer la unidad, respetar nuestras diferencias y trabajar, desde cada una de nuestras trincheras, por el bienestar de las nuevas generaciones.
Que esta Guardia de Honor sea también un acto de compromiso.
Que el recuerdo de Hidalgo nos inspire a mantener firmes nuestros ideales.
Que el ejemplo de quienes nos dieron patria nos recuerde que ningún esfuerzo es pequeño cuando se realiza en beneficio de México.
Hoy, con respeto y orgullo, honramos al Padre de la Patria y a todas las mujeres y hombres que hicieron posible nuestra Independencia.
Que viva la memoria de nuestros héroes.
Que viva la Independencia de México.
Que viva el magisterio nacional.
Que viva la Sección 32 del SNTE.
Que viva el Equipo Político Y que viva, por siempre, nuestra gran nación.
¡Viva México!
¡Viva México!
¡Viva México!
Muchas gracias.

